
En este primer capítulo, Tarello
expone las diversas acepciones correspondientes a los términos “interpretar”,
“interpretación” e “intérprete”, partiendo de las que respectan al lenguaje
ordinario y tecnicismos propios de la
comunicación, las artes, el lenguaje lógico-matemático, entre otros, incluyendo, por supuesto, a las perteneciente
al lenguaje jurídico.
El autor también hace una
explicación lingüística diacrónica y comparativa de las mencionadas
expresiones, mostrando las similitudes y contrastes entre los usos tanto históricamente remotos como cercanos de
las mismas.
Posteriormente, volviendo a los significados
pertenecientes al lenguaje jurídico, Tarello se enfoca en el análisis de las
dos principales acepciones en este contexto: «interpretación
del Derecho» e «interpretación de la ley», proponiéndose desarrollar los
diversos significados otorgados, igualmente, a estos términos, como la relevancia de los mismos en el mundo
jurídico moderno.